EL SONIDO DE LA GUERRA: LANGKAWI I

Un tremendo estruendo me despierta de un salto.
Probablemente ése sea una parte del sonido de la guerra.

En Langkawi hay una semana de exhibiciones de aviones de guerra. Miro al cielo buscando el causante. Parecen dinosaurios de metal. Todos son verde militar y vuelan haciendo piruetas.
No me produce confianza. Sin quererlo se me encogen los hombros intentando huir del ruido.
Inducen real temor.

Recogemos las hamacas. Hemos amanecido entre redes rojas y azules; y un pequeño puerto enfrente. Hay dos pasarelas de madera. Barcos con pequeños mástiles. Muchas sonrisas: en el mar la gente es muy feliz.

La música nos acompaña durante todo el día. De bar en bar, la vida nos escupe a una mesa en la que come una familia local.
La niña no tiene más de seis años. Los aviones no dejan de planear.
Se hacen denotar a kilómetros a la redonda.
Haciendo muecas en sus manos, aprieta sus orejas para huir del ruido. Sus ojos tiemblan. Al igual que su voz.
Si esta mañana me aterraban a mí, no quiero pensar lo que pasa por la cabeza de esa niña. Es el puto sonido de la guerra.

Por un momento no puedo dejar de imaginar la estampa. Plena guerra. Salir de casa. Ver la destrucción. Oír esos aviones. Seguro se oirán muchos más. Y tras ellos las bombas caer.
Ahí está el puto sonido de la guerra.
Siento tener seis años. Verlo. Querer llorar.
Parece que la niña sepa lo que estoy pensando. Se me ponen los pelos de punta.
Pasa un avión muy cerca de nosotros. No lo soporta. Vomita en un intento de evitar el justo momento.

Una gran empatía me une a los ojos negros de esa niña. Veo el reflejo de todos los ojos negros de los niños que ahora mismo están abriendo la puerta de su casa y vomitando por el sonido de los aviones.
Mientras escribo esto pasa otro. Parece darme la razón.
La madre ya no sabe qué hacer. Le pone los cascos de música para que se distraiga.
Pienso en tantas madres que distraen a diario a sus hijos, probablemente, con música, para no vomitar del sonido.
Rompo a llorar.
Puta guerra.

(Langkawi, Isla al norte de Malasia, del 29 de marzo al 12 de abril 2019)

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